La Opinión
Buscan reducir deserción
en la Belmont
El índice de abandono escolar es del 38% y sólo un 10% sale preparado para
la universidad
Jazmín Ortega
jazmin.ortega@laopinion.com
23 de noviembre de 2005
Cientos de estudiantes abarrotaron el auditorio de la preparatoria Belmont ayer
para oír noticias buenas y malas. Primero, la mala: la tasa de deserción de
Belmont es de 38%, y sólo 10% de los egresados están preparados académicamente
para asistir a la universidad.
Las cifras dadas a conocer revelaron además el marcado pesimismo del
estudiantado, ya que 45% de los alumnos cree que no pasará los cursos
necesarios o el examen de egreso para recibir su diploma.
La buena noticia es que, de acuerdo con una encuesta publicada ayer por la
Alianza para una Mejor Comunidad (ABC), el 90% de los estudiantes consideran
que sus padres los están animando
a terminar sus estudios y más de la mitad tienen motivación personal.
Con el fin de eliminar la brecha entre el nivel de motivación y la realidad
de la deserción escolar, se anunció ayer un plan de ABC, que contará con la
cooperación de otras entidades públicas y privadas, conocido como Colaboración
Educativa Belmont (BEC).
“Con el apoyo de la comunidad, podemos crear comunidades pequeñas de
aprendizaje”, dijo el alcalde Antonio Villaraigosa. “Es una de las cosas que
necesitamos hacer para recuperar a nuestra juventud”, afirmó. “Queremos
expectativas más altas, cursos de preparación universitaria”.
La sucesión de discursos de los líderes políticos latinos más
sobresalientes, como Villaraigosa, los congresistas Xavier Becerra y Lucille
Roybal-Allard y el concejal electo José Huízar, motivaron a algunos estudiantes
y quizá aburrieron a otros que se veían distraídos. Pero lo que sí demostraron
es el interés de las autoridades en el tema de la educación y la prioridad del
alcalde de convencer a la opinión pública de otorgarle el control del distrito.
Yesenia Rodríguez, estudiante de noveno grado, dijo estar impresionada por
la atención que está recibiendo su escuela.
“Eso demuestra que les importamos, que les interesa que tengamos éxito”,
afirmó.
La iniciativa BEC, costeada con un donativo de medio millón de dólares de la
compañía petrolera Chevron, trabajará con los administradores de la
preparatoria para ofrecer cursos universitarios a todos los estudiantes, como
ahora lo requiere el Distrito Escolar, y la división de los 5,400 estudiantes
en grupos de estudio más reducidos.
Los líderes, cada uno a su manera, motivaron a los estudiantes a continuar
sus estudios. Pero un político redujo la lógica a dólares y centavos.
“¿Quién quiere un millón de dólares?”, preguntó Becerra a los alumnos. Un
mar de brazos se dispararon al aire.
“Pues entonces vayan a la universidad, porque un egresado universitario
ganará un millón más que alguien que no sigue estudiando”, afirmó.
Los obstáculos más importantes que impiden el camino a la universidad, de
acuerdo con el sondeo de estudiantes de ABC, son el desconocimiento de los
requisitos académicos, la escasez de fondos y la falta de información sobre
cómo solicitar admisión.
“No están solos”, dijo la congresista Roybal-Allard. “Yo también tuve miedo
cuando llegué a Cal State Los Ángeles, pero todos tenemos ese temor inicial”.
Además del trabajo dentro de Belmont, el BEC llevará a cabo una campaña de
información para generar conciencia del problema de la deserción escolar y
animar a los estudiantes a no dejar sus estudios.
“Cientos de líderes políticos y de la comunidad se están fijando en lo que
Belmont está haciendo para entender el futuro de la ciudad y del país”, dijo
Arturo Vargas, director ejecutivo de Asociación Nacional de Funcionarios
Latinos Elegidos y Nombrados (NALEO) y ex alumno de Belmont.
La preparatoria cuenta con una combinación de factores que hace del proyecto
un reto adicional.
Nueve de cada 10 estudiantes de Belmont son latinos, seguidos de 4% de
asiáticos, 2% de afroamericanos y 0.5% de anglosajones. Más de la mitad de los
estudiantes están aprendiendo inglés como segundo idioma, y más del 11% cree
que recibirá su diploma con retraso o que no se graduará.